Silvia Montesinos


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LAS EMOCIONES

Hace tiempo que buceo en un mar de emociones turbulentas, que a pasear del miedo que me dan ,y de lo complicado que es rescatar algún tesoro ,sigo descendiendo y descendiendo para llegar hasta el fondo,hasta la misma raíz de toda esta locura.

Las emociones la mayoría de las veces nos superan y no nos dejan pensar con claridad,nos hace tomar decisiones precipitadas,nos hunden en la miseria o nos elevan al séptimo cielo,tarde o temprano salimos del lodo o nos pegamos el tortazo del siglo al caer en picado de tan altas dimensiones…
Los  humanos tenemos está peculiaridad,si,somo seres emocionales y por eso metemos tanto la pata,nos dejamos llevar por esta parte nuestra tan loca e irracional,tan apasionada y dramática,tan oscura y misteriosa y terminamos siendo adictos a esas mismas emociones sin poder salir de tal  atolladero.

Sé  que existe una salida,al fondo a la izquierda hay una puerta secreta que te lleva a un valle donde la mayoría de veces sale el sol y es primavera,donde te sientes en paz y en armonía con todo tal y como es ahora,donde el corazón palpita de puro éxtasis hacia la vida.

Claro que para encontrar esa puerta hay que pasar las 7 pruebas del inciado: batallar con los demonios del ego,enfrentarte al monstruo de 3 cabezas,dejarte seducir o no por la sirena,encontrar el tesoro oculto,dialogar con el pez espada de la verdad,rescatar la perla de la sabiduría y domesticar al erizo parlanchín. Superadas tales pruebas se logra divisar la puerta de salida al exterior.

Yo estoy en ello y hace un tiempo que superé varias de estas pruebas pero me encontré con la sirena y confundí el norte con el sur y el blanco con el negro,tuve que perder mucho tiempo en sintonizar mi brújula con el camino adecuado.
Pero ahora me siento fuerte otra vez y una fuerza inusitada surge de mi interior,encontré el tesoro oculto hace unos días y la dicha fue enorme, ahora si estoy preparada y ya diviso la puerta a lo lejos,eso si,custodiada por un gigantesco pez espada y un horrible y maleducado erizo parlanchín.

A los que estáis en plena inmersión ahora os digo que no tengáis miedo y os lancéis de lleno a la conquista de vuestras emociones,hay muchas trucos que se aprenden a lo largo del camino para no dejarse vencer y yo he encontrado un atajo secreto por el que he ido lanzando guijarros luminosos….

Eso no quiere decir nada pues ya he comprobado que es muy fácil perderse y que precisamente cuando te pierdes es cuando más aprendes y más fascinante es el misterio así que querido bucead@r si  me encuentras en el fondo no intentes rescatarme que yo sólita puedo encontrar la salida.